¡Bueno!...
Resumiendo demasiado... Cada uno, según sus particulares condiciones anímicas, fisico-quimicas, económicas, de peor o mejor gusto, etc... ¡tendrá su barco ideal!
La condición importante es tener verdaderas ganas de largar amarras en muchos sentidos , y ésta condición no la cumplen, o cumplimos, muchos de los que pensamos en hacerlo alguna vez.
Las dos opciones son duras. Admitir que no se está preparado, y renunciar, es duro. Prepararse también es duro. Como decís, la vida es dura,... pero es la única que tenemos, y creo sinceramente que lo que más dolería sería dudar sobre la opción escogida.