Al final, querida Compañera, todo es una mezcla de técnica, que se aprende, características anatómicas, que cada uno tiene las suyas, y de costumbre, ¡hay que mojar el cul*¡ (y, por supuesto, de que no esté uno acatarrado que es lo que suele ocurrir cuando menos falta hace ...).
Saludos !!!

