Antes que nada
Bienvenido a la Taberna!! 

y gracias por las rondas


Cuando tenía 15 años, mis padres compraron una casa colindante con un Embalse. El vecindario disponía de embarcaciones de todo tipo, Motoras, canoas, veleros, Todas!!! y nosotros... ni un patito inflable, porque a mi padre el tema no le interesaba. Con el tiempo (que para mí fue eterno) los vecinos comenzaron a invitarme a navegar en diferentes embarcaciones. Al principio me daba igual, mientras se desplazara por el agua TODAS las embarcaciones me gustaban. Durante los inviernos, el lugar quedaba desértico, y recuerdo que me pasaba horas en el muelle flotante para poder sentir esa maravillosa sensación de estar a flote. A medida que fui creciendo otra pasión se apoderó de mí, LAS MOTOCICLETAS!! y después de mucho trabajo logré comprarme por fin una vieja Gilera 250. Un vecino que era mayor que mi padre y con el que compartíamos la misma pasión por las motos, me invitó a navegar en su velero de 8mts. Una vez, otra vez y de a poco me fue enseñando cosas relacionadas con la vela, hasta que se hizo una obsesión en mí, al punto de vender mi bien más preciado y desde luego, por ser tan joven, el único que tenía. Vendí mi amada Gilera y me compré un Snipe. Nadie entendía cómo es que iba a trabajar a pié, pero tenía barco, luego siguieron los cursos, mi primer brevet, mi primer barco con cabina y esa pasión nunca se fue. Todavía me gustan las motos,. pero nada, absolutamente nada me puede tanto como un velero, tenga la eslora que tenga, sea del material que sea, de un casco o de dos o tres siempre me conmoverá cómo ninguna otra cosa.
Gracias por hacer que lo recuerde. Brindo por tí
