Mis padres vivian en Santa Clara (California) en los '70 donde siempre quedaban con sus buenos amigos Justin y Clara. Este simpático matrimonio adoptó un niño mas bien enclenque que fué abandonado por sus padres naturales, ya que su madre había quedado en cinta muy joven. El padre del niño era un joven de origen sirio quien más tarde en su vida se casaría y tendría una hija que hoy es la conocida novelista Mona Simpson.
Ese niño fué rebautizado con el nombre de Steve quien, en sus años mozos, tuvo un trabajo veraniego en una conocida empresa de Palo Alto donde conoció a un tocallo suyo con quien entabló una magnifica relación personal que, mas tarde, convertiría en profesional.
Steven, tras trabajar en diversas empresas del entonces incipiente sector tecnológico y, en concreto, colaborar en el desarrollo de la video consola de Atari, decidió fundar su propia empresa.
Mis padres, al ser amigos de los suyos, invirtieron una pequeña cantidad de dinero en su negocio ya que el chico parecía muy tenaz.
Al poco de esto, volvimos a España y mis padres, con el tiempo, se olvidaron de sus amigos Justin y Clara y, por supuesto, de la pequeña cantidad de dinero invertido en el negocio del simpático e inquieto Steve.
Mira tu por donde (
look you for where, en inglés), al cabo de unas décadas, recibieron una llamada de un Bufete de Abogados de NY que les explicaba que necesitaban la delegación del voto de sus acciones en el pequeño negocio de Steve y su amigo Stephan porque estaban gestionando una salida a bolsa.
Mis padres se quedaron perplejos y más cuando les dijeron que sus acciones valdrian millones de dolares en cuanto empezaran a cotizar.
Desde entonces, me paseo en mis coches de lujo y navego en los mejores veleros del mundo por lo que, a diferencia de vosotros, no sé lo que es navegar en esos veleritos pequeños de 20 piés o de 20 metros.
Si quieres, puedes formar parte de la tripulación de mi Wally.
En honor a Steve, a todos mis tripulantes les regalo un pequeño reproductor de música que tiene una pequeña manzana grabada en el aneverso, ya que este pequeño objeto es lo que ha hecho que todo esto sea posible.
Buena proa
