Yo tuve que dejar la epilady porque los pelillos se pegaban al gelcoat y no había manera de quitarlos.

Ahora me hago las piernas en la bañera: enrrollo un periodico, lo prendo con el mechero y me doy con la antorcha en el pelamen. Huele peor, y un par de veces ha venido el helicóptero del SAR, pero no deperdigas pelos y lo veo mas indómito y piratero que la anterior solución.

Una vez hecha la koña (si no la hago, reviento toa), decirte, Señá Marga, que cuando sales taconeando por el muelle, yo estaría encantado de despertarme con esa música por, entre otros, dos motivos:
a) Viviría en un barco.
b) Sería vecino.
Suerte!
