He navegado unas 160 millas en un finde con un 434. Las condiciones no eran ni duras ni de crucero de placer. Y ha sacado un notable alto. Las pegas no eran culpa del barco, más bien descuidos del arrendador. Bueno, una pega: tiene un escalón que separa la dinette de la cocina-mesa de cartas, muy peligroso.

