Viendo los cambios de rumbo se diría que a parte del Ericsson4, el resto de la flota comienza a despreucuparse de llegar los primeros a la meta volante.
Todos ya comienzan a sacrificar E para ir más hacia el N.
En el caso del Puma todavía más acentuado.
Y es que además parece que quieran alejarse lo más deprisa posible de la borrasca que les está alcanzando y que de no subir de latitud se encontrarían con vientos de 40 nudos en pocas horas...
Y el Puma, con lo maltrecho que lleva el casco, no es de extrañar que quiera largarse de ahí...
