Como toda actividad de pareja, como si te estuvieses auto-operando de cataratas. Sangre fría, y sin dar un paso seguro y justificado.
Y si a eso le sumas que entre el tálamo nupcial y el amarre tienes 400 kilómetros....

UUFFFFFF!!!!!
A preparar la fuga con meses de antelación, e incluso elaborando un calendario de actividades paralelas al mareo con inclusión de las partes contratantes. No elimines la posibilidad de sacrificarte por la causa, aunque eso obligue a ir al Hiquea (venden archiperres susceptibles de ser marinizados). Y de colaterales, a montar la estantería Blezka en el comedor de la playa.
Cuando hace malo, de Rodríguez inverso, es decir, yo al mar y la Almiranta en el Infierno. Siempre hay bricobarcos pendientes. Me quedan 15 dias para el siguiente. ¿Voluntarios?.
Mas datos, por privado, no vaya a ser que ni en 15 días.
Suerte!
