Re: Colón, la estima y esas cosas que tanto nos gustan
En mi opinión, la polémica sobre las capacidades como navegantes de los protagonistas de esta historia debería tener las piernas muy cortas.
Es más, creo que puede resultar poco trascendente para el tema que nos ocupa.
Creo que tanto Colón como los Pinzones, tenían conocimientos de navegación homologables. Es decir, que cuando se sentaron a hablar del tema, los tres hablaban el mismo lenguaje.
¿Por qué pienso esto?
Porque un marino capaz, con amplios conocimientos, si se sienta frente a un mindundi descerebrado que le propone poner popa a tierra y avanzar hasta que Dios lo permita (estando en el Siglo XV, por supuesto), le mandaría a freir espárragos. Eran hombres del 1400, pero no idiotas. Y sabían (como sabemos nosotros, meros aficionados) que hay que tener cuidado con quién embarcas a bordo en largas travesías.
Por eso Colón convenció a los Pinzones y estos fueron capaces de poner su aval a la empresa (su nombre, su prestigio) para conseguir tripulantes. Porque los tres eran marinos capaces y pienso que entre ellos se lo reconocían.
Por supuesto que el afán de notoriedad y la gloria eran motivaciones importantes para ellos. Incluso las riquezas. Pero no eran bobos cegados por la avaricia. Se jugaban el pellejo (pongámonos en sus zapatos y olvidemos lo que sabemos hoy en día).
Volvamos por un momento al documento de Peck que comentaba (el hermano de Gregory). Porque bastante de lo que se ha comentado, no entra en colisión con lo que Peck sostiene.
Según este caballero, la navegación que se realizaba, fundamentalmente, era lo que él llama "Navegación de latitud". ¿Cómo era la navegación de latitud?. Pues se posicionaban en la latitud de destino, y mantenían mediante un compás el rumbo W o E.
Pero yo no estoy totalmente seguro de que practicasen esta navegación exactamente, porque creo que la ruta de vuelta sería bastante complicada. Tiendo a pensar como factible, que en la vuelta practicaron algún tipo de ortodrómica, que aunque no estaba basada en los cálculos de ortodrómica que hoy día podemos emplear (precisan latitud y longitud) navegaban por una aproximación al círculo máximo. Esto ya era posible en el viaje de vuelta, porque si bien en el de ida no sabían muy bien dónde podían acabar, en el de vuelta conocían perfectamente la distancia y las latitudes de destino. Una vez allí, podían calcular por trigonometría. Quizá no fuese muy preciso, pero quizá lo suficiente.
¿Cómo mantenían la latitud en alta mar?. Pues corregidme si me equivoco, pero me parece que, simplemente, con tomarle una altura a la polar y sin tablas de ningún tipo (o con tablas muy básicas), si el astro se mantiene en una altura constante, tu latitud es constante. Si varia en un sentido o en otro, puedes incluso determinar el desvío del compás.
El resto era una cuestión de distancia estimada. Sin más.
Estas ideas que comento, son coherentes con el hecho de que en esa época, se emplease casi únicamente la latitud como referencia de lugares en tierra. Y el hecho también de que los astrónomos tomasen alturas de astros sólamente desde lugares emblemáticos de tierra (cabos, ensenadas, ciudades, etcétera), que eran las referencias que se insertaban en los padrones reales de la corona de España y Portugal.
Rog
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Y a la voz de: " ¡¡ A por ellos, que son pocos y cobardes !!, se abalanzaron sobre el que suscribe..."
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