Mi primera singladura fué en el barco de un amigo. 5,5 m de eslora que nos llevaron a los cuatro desde Alicante hasta la isla de Tabarca. con pase pernocta en la isla, fué tan bonito que siempre quise continuar pero nunca pude hasta que trasladé mi lugar de residencia a una zona con mar. En una feria de ocio había un stand de la federación de vela donde te podías apuntar a unos cursillos de iniciación.

¡Me inicié!

. Tanto que no he parado todavía.
Sigo navegando despues de 30 años de aquella experiencia.

