Ya lo dice la Biblia...
Si tus manos te hacen pecar...
Córtatelas...
Si tus ojos te escandalizan...
Arráncatelos...
¡¡¡AAAAAAAAARRRRRRRGGGGGGGG!!!
¡¡¡OOOOOOTIA, OTIA OTIA!!!
¡¡¡COMO DUEEEEEEEELEEEEEEEE!!!
Ahora ya no puedo ver a la gachí, menos mal, si no me tendría que cortar las manos también.




