Es que lo del S.N. llegó a ser un olor ambiental muy "denso" ...
La primera prueba (no llegamos a encargar ninguna paella "de gratis" para comerla en el stand) fué un platito tras tener suerte por no existir la habitual cola de gente con apetito.
Pues, mira, "se deja comer". Tiene sabor, está "sueltecita" y no tiene "tropezones" (que a mí me sobran siempre pues lo que verdaderamente me gusta es el "arros").
El segundo platito, dos días después, fué por auténtica necesidad. Las 17.00 h. y sin probar bocado. Lo devoré sin más y me supo a gloria acompañado de una birra.
Pero, claro, cuando ya llevabas una semana oliendo al arroz de marras ... como que le pillas un poco de asco. Y no quiero pensar de los currantes de los stands cercanos del pabellón en cuestión... Preguntadle a un ilustre Cofrade de conocida editorial que creo que aún debe de tener esa sensación al haber estado cercano al "chiringuito arrocero".
Y de cebolla nada, apreciado Windi, si quieres que quede el arroz "sueltecito". Sin embargo para un "arroz caldoso" le viene bien y aporta sabor al "fondo". Y esto es realmente lo que es el caldo de marras. Le añades unos "tropezones" y haces una "pseudopaella" rápida.
He probado la "auténtica" (similar a la receta del Cofrade Temido) y es de un sabor sensacional.
