Creo que el que amen la mar va con la persona. Me explico, igual los niños se lo pasan bien en el barco, se divierten, juegan, etc, etc, pero, el que todo eso arraigue en su interior y sientan lo que algunos sentimos ya es más dificil.
Conozco casos en los que se tenian muchas espectativas sobre los hijos llevandolos a navegar siempre con los padres y a la primera de cambio llega la adolescencia, los rebotes y a tomar por culo todo, acaban navegando sólos ( los padres). En mi caso, intento llevarlo con naturalidad, que sea una cosa de lo más normal, nada más poner la semillita y a ver si cuaja.

Estas son mis dos criaturas posesas el sabado pasado, el niño esta un poco mosqueado con el chaleco, pero bueno...