Muchísimas gracias por vuestras respuestas!!
Itaca, tienes toda la razón, creo que a los niños les encanta sentirse útiles, y que se les felicite por ello. De hecho, para ellos, cada logro es un paso adelante, que les hace sentirse "mayor".
Nosotros a bordo, hemos instaurado una especie de "escalafón" para estimular la niña a progresar. Mi capitán es EL Capitán, está claro, un puesto inamovible. Yo soy primera oficial, y mi niña ascendió el año pasado de grumetilla a marinera de segunda. Siempre me pregunta: "Cuándo seré marinera de primera???" y le constamos que el puesto no se gana así como así, que tiene que saber hacer un ballestrinque para colgar las defensas, llevar el timón sin dibujar "S" en el mar, cazar una escota y adujar un cabo. Todo un programa!!! La pobre va practicando...
El problema mayor, creo yo (aparte de la seguridad y del temido mareo) es que lo encuentren aburrido.
Los niños tienen la semana muy ocupada, muy estructurada y están acostumbrados a sus tareas. Muchos padres, a la salida de la escuela, cuentan que temen los fines de semana y las vacaciones, porque, de golpe y porrazo, los críos ya no tienen esta estrúctura y se destabilizan.
Obviamente, en un barco, el problema tal vez sea mayor. Si nos planteamos una travesía a Menorca, normalmente a la hora y media de la salida, ya oímos cosas como "Y ahora, qué hago??" que desmoralizan un poco!!
Arre, muy buen apunte lo de la adolescencia: todavía no hemos llegado, pero... me temo lo peor!!!
