Este soneto, que el corazón cante
para vosotras sirenas del hilo
pues es muy grande el cariño sentido
si un pirata es además muy galante
A Ori, por su cariño de amante.
A Nure, que el desayuno ha servido.
A Crimilda, de la que espero un vino.
Y a Shere, a ver si así es mas constante.
Del resto de los piratas espero
que se traigan el ron y el agua ardiente
y unamos nuestras voces sin un pero.
¡Ah! traer algo a lo que incar el diente
que el berber sin el yantar dá mal agüero.
Y mantener asi, el hilo caliente.




