¡ Bravo Will !
"Los pasajeros, aterrorizados, rogaron a Van der Decken que se refugiara en un puerto seguro o que, por lo menos, arriara velas e intentara capear el temporal, pero el enloquecido capitán se rió de sus súplicas y, atándose al timón, comenzó a cantar canciones sacrílegas."
Lo que pasaba es que el Vander este, le gustaba la regata, y claro, como el resto quería ir de crucero ya se sabe.... quejicas.
