Muy fácil.
Aficionas a los niños y son ellos los que dan la tabarra.

Tú les acompañas,

por aquellos de que "no vallan solos".

Sueltas una frase lapidaria como:
- Si por mí fuese, cariño

, yo me quedaba aquí haciendo una paellita y fregando luego los cacharros, para que no guises también el fin de semana, pero ya sabes. Hay que fomentarles el deporte sano, la vida al aire libre.... o quieres que de mayores sean de los del botellón.
