Es que nos enseñan a sentirnos el ombligo del mundo...
Basta un viaje por Extremo Oriente para darse cuenta de lo poco que nos necesitan. Sólo les venimos bien porque somos muchos y nos gusta consumir sus productos
Tienen una cultura más antigua, modos mucho más eficientes de trabajar, le dan un sentido trascendental a las cosas sin comerse el tarro de si es políticamente correcto o no...