Cita:
Originalmente publicado por WICHITE
Para Holibu total "A la caza del octubre rojo" con Dazen Washiton
haciendo footing por dentro de los pasillos.
Ya puestos ¿sabes si es cierto lo que me contaron de que submarinos alemanes repostaban en la Isla de cabrera y March le vendia la gasofa?
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No es cierto. Los submarinos repostaban con absoluta normalidad en los puertos españoles. Las leyes internacionales conceden un plazo (creo que de 48 horas) para que un buque beligerante entre a un puerto neutral. Pasadas esas horas el buque queda "internado" hasta el final de la guerra. La gasolina se la vendía la Compañía Administradora del Monopolio de Petróleos, S.A., que, como el resto del país, pertenecía a Juan March. El gobierno español colaboraba en lo posible para que las operaciones de avituallamiento se hicieran con la mayor discreción, para que los espías aliados no avisaran a la Navy y ésta los esperase fuera.
Se da por cierto que llegó a tener un submarino alemán para hacer contrabando en el período entre guerras mundiales que fué su época más romántica, cuando se convirtió en el último pirata del Mediterráneo.
Una de sus frases famosas: "cada dia es lleva un beneit i només has de trobar-lo" (cada día se levanta de la cama un tonto y tan sólo tienes que encontrarlo).
Un personaje.