Pues yo intento que se vaya aficionando, el problema es que no tenemos barco

. Por suerte y gracias a la navegación virtual ahora navego de verdad en regatas todos (o casi todos) los findes y lo mejor es que ella ha empezado a venirse con nosotros

(gracias patrones).
Empezó a venir por hacerme feliz pero poco a poco le va cogiendo el gustillo. El secreto: que va aprendiendo cosillas y no va sólo de lastre móvil (tampoco pesa mucho) y, sobre todo, que vaya cómoda, nos hemos gastado una pasta en traje de agua, botas y demás, va mejor equipada que yo, pero eso hace que no le de pereza venirse a navegar en pleno invierno. La suerte: No se marea, no le da miedo el barco, la escora, la mala mar... en la última Ruta de la Tramuntana casi se duerme en la cubierta y la mandé al camarote a las 3 de la mañana, con viento y ola grande por popa. La tía se quedó durmiendo como un tronco pese a que bajamos más de una vez para cambiar velas, armando follón. Se levantó sobre las 6, ya amanecido, con una encalmada que nos pilló en las Medas, salió bostezando y diciendo: ¿Qué bonito, no?
Yaaa, ya me callo. Es que me pongo a hablar de ella...
Bueno, lo más importante es que ya tenemos un sueño común: comprarnos un barco, a ser posible un ketch

y salir a navegar sin prisa pero sin pausa, viajando por el Mediterraneo primero y luego ya veremos.



para todos y que se cumplan nuestros sueños.
(perdón por el ladrillo)