En "El libro de los hechos insólitos" de Gregorio Doval se narra una coincidencia realmente curiosa. La transcribo para los cofrades que deseen conocerla:
"No es un hecho muy conocido que el Titanic, aquel buque insumergible que se sumergió en su primera travesía oceánica, fué construido a semejanza de un barco gemelo (aunque un poco más ligero) , llamado
Olimpic. Al ser botado, el Olimpic chocó con el crucero británico Hawk y tuvo que ser llevado a los astilleros de Belfast para ser reparado. Pero ésta no es la única casualidad con el
Titanic, En una novela escrita en 1898 por Morgan Robertson (1861-1915), titulada
Fatalidad se narra el hundimiento de un buque de lujo transoceánico llamado
Titán, calificado de insumergible, al chocar (curiosamente) con un iceberg en aguas del Atlántico , una noche de abril. En la novela, como en el caso real, la ineficacia de los planes de salvamento, la carencia de suficientes botes salvavidas y la extrema frialdad hace perecer a todos los viajeros. Lo curiosos es que esta novela fué publicada catorce años antes de que en 1912 se hundiera realmente el
Titanic.
Y aún hay más. Parece ser que en 1935, veinitrés años después del hundimiento del
Titanic, William Reeves, marinero nacido precisamente el mismo día del hundimiento del trasatlántico, que estaba de guardia en su barco, tuvo un extraño presentimiento e hizo detener la marcha al cruzar una zona del océano donde se había producido en 1912 aquella terrible catástrofe. Al observar detenidamente la zona se comprobó que aquella parada había sido providencial porque el buque estaba en rumbo de colisión con un inmenso iceberg. Lo más curioso es que éste tercer barco se llamaba
Titanian."
