Que envidia, mítico lugar.
Aquí se han escrito alguna de las mejores páginas de la história de la navegación.
Aún recuerdo cuando Moitessier lo dobló a bordo del Joshua navegando junto a su mujer.
Doblando el cabo y en medio de un temporal, despues de casi dos dias sin comer a Bernard le apetecia comerse un bollo y fué cuando su mujer acuño la mítica frase: "
No está el Hornos para bollos"
Espero que cumplais con la tradición existente desde entonces de comerse un bollo al doblar el cabo


Buenos vientos y no comas vaca estos dias.
Mundo Redondo