Que Dios bendiga a tu chaval, y guíe las manos de quien lo trata.
Recibe un fuerte abrazo. Ya verás como todo sale bien.
PD: si a tus amigos (más o menos cercanos, más o menos íntimos, más o menos...) no les puedes confiar tus temores, penas, y alegrías... Entonces más vale que cerremos esta Taberna. Aquí estamos pa lo que haga falta
