Asisto atónito, estupefacto, boquiabierto, y patitieso a esta discusión filosófica.
Un momento voy a salir y ahora vuelvo.
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Pues no, no me he metido en la pelu de al lado de la taberna.
Con lo divertido que es ponerse hasta el culo de cerveza,

ver volar las sillas por los aires, y escuchar como las botellas se rompen contra los cráneos de los cofrades!!!!
¡¡¡No, por Dios, señoras, no!!! ¡¡¡Con la escoba no!!! ¡¡¡Que soy padre!!!
¡¡¡¡¡Socorroooooo!!!!!
PD: lo que me estais alegrando la guardia, querida Taberna.
