Pues menudo amigo me he echao, será una relación extraña, porque yo no soy de acariciar gatos y dentro no lo voy a dejar entrar. Eso sí, me quedan varias latas que no consumo nunca y antes que se caduquen que las disfrute el bichejo (la verdad, es que me dio alegría ver el plato limpio esta mañana)
