Pues me vais a permitir que os lleve la contraria, pero no estoy de acuerdo en nada con lo de los hijos...
Vale que todos son distintos, pero estoy convencido que el fracaso náutico de muchos hijos es porque no se les ha sabido estimular, no se les ha respetado su entorno (en el barco) y no se les ha sabido inculcar amor al mar y a la navegación.
Claro que para eso hay que tener mucha mano derecha y también de izquierda. Es muy facil que en el barco te sientas "capitán" e impongas tu ley (lo cual es necesario, pero con suavidad).
Todo eso puede desarrollarse en un libro...
Pero creo que es un grave, gravísimo error, no hacer que los niños sientan el barco como algo suyo, el mar como algo no extraño y la náutica como algo muy satisfactorio.
Tengo dos hijos, ahora ya mayorcitos. No han dejado nunca de venir al barco. Ni los fines de semana, ni en vacaciones. En regatas y en cruceros paelleros. Puedo decir que incluso a veces he salido porque ellos me han arrastrado o convencido y el barco lo sienten y quieren como algo suyo...
Y no son unos bichos raros ...
Eso sí, desde pequeños han vivido el tema con una absoluta normalidad.
Así que Maquey, mi personal consejo es que busques y encuentres este barco en el que os podáis sentir a gusto y disfrutar toda la familia y te esfuerces en disfrutarlo todos. No caigas en lo fácil de que el barco es mío, lo llevo yo y hago lo que me dá la gana. Un día te arrepentirás.