POLEN, te sigo casi fielmente la elaboración de tu bilbia personal, tan eficazmente armada a base de preguntas y sugerencias.
Sin embargo, en este post, llama mucho mi atención tu buenísima narrativa descriptiva.
Vamos, que relatas muy bien, pero que muy bien.
He "vivido" casi casi tu encuentro con el negro gato de pantalán, como si hubiese estado allí de espectador o lo hubiese padecido en mi tambucho.
He descubierto una faceta tuya que no conocía.
Sigue, sigue... lo pasaremos muy bien en esta Taberna con tus relatos.
