He estado desconectada de este mundo los últimos dos días y, hoy leo en mi mail la retirada de Unai. Tuve la suerte de vivir en Sables los preparativos finales de la regata y ahora comparto la tristeza del abandono con todo el equipo que lo ha apoyado.
No deja de ser una regata límite en la que aproximadamente la mitad de los participantes no la concluyeron en el pasado.
Espero que la suerte acompañe a Unai y a su proyecto.
