Y es que es muy emocionante soñar con romper amarras...
Yo lo hice hace catorce años.Había terminado de construir mi primer barco y ...ale, ale...a ver que tiene el mundo para tí.
En mi opinión, lo único que se necesita para atreverse a este tipo de cambios en la vida es: autenticas ganas de VIVIR. No de dejar de vivir como vivimos, que es una cosa distinta. Las demas cosas (amigos, trabajos,comer, etc) van apareciendo inevitablemente y nosotros ya de una manera diferente los VIVIMOS.
En último caso no hay que olvidar que no somos los primeros( ni los últimos) en hacerlo y los demás en general han salido reforzados.
Lo verdaderamente peligroso es aceptar que el miedo busque por nosotros una excusa para seguir retrasando el cambio.
A por el, el futuro está ahí esperando...¡en la punta de la proa!
