¡Bravo!, Itaca. Pero...¿no te dejas algo? Por ejemplo, ¿qué estuviste haciendo en ese puerto tú sola? ¿Por qué ese puerto y no otro? ¿Qué te parecieron finalmente sus instalaciones? En fin, tú ya sabes...Ya sabes lo curiosos que podemos llegar a ser cuando nos ponen el anzuelo.
