Me sumo a todo lo que te han dicho y más. Yo tengo un caniche que ya tiene trece años, y pese a no entusiasmarle el barco excepto cuando está amarrado, siempre ha querido acompañarme; es la única tripulación permanente que siempre he tenido, dado que a la Sra. almiranta no siempre le apetece acompañarme.
Te dará compañia y afecto incondicional.
Saludos y unas

que ya es la hora del aperitivo.