JEJEJE, he encontrado esto, que muchos de vosotros ya sabéis de donde proviene, pero que viene al pelo:
Y si, por ventura, el que fue admitido como Piloto no sabe la ruta que en el momento del contrato afirmó y aseguró conocer y, una vez en su puesto y hechas al Patrón tales promesas, no puede cumplir nada de lo que prometió, debe perder en el acto su cabeza, sin recurso ni remisión.
Libro del Consolat del Mar, siglo XV.
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