Bueno, sin ir más lejos, hace un par de semanas, saliendo del pantalán ya me dí cuenta que la hélice no iba bien ... pero ya estaba fuera y no me quedó más remedio que volver a entrar y darme un chapuzón. Mi Gori Tripala tenía unos hermosos caracolillos en medio del engranaje (mes y medio sin moverse) que habían bloqueado la hélice dejándola a medio abrir y en posición de marcha atrás.
Todo se arregló con un martillo, un mártir de madera (y un equipo de buceo

).
Aprendizaje : las hélices plegables hay que desplegarlas con cierta frecuencia

.