Pues...


¿Qué puedo decirte?
Que siempre es un placer leerte, capitana, que me has emocionado, que es todo un privilegio contar con tu amistad y que ya sabes...en nada, compartiremos barco, mano a mano, porque si no vienes en Enero, prometo subir a buscarte

Gracias por el relato, gracias por ser quién eres...
Alejandra.