Es un gusto compartir tu travesía y los sentimientos de navegar en solitario, pero no solos, porque hay un diálogo permanente con el barco: "que aumentó el viento y voy apretado; hay que achicar paño" "¿cómo te sientes si corro un poco el punto de escota?" "¡Mirá qué barrenada!" El que pregunta si uno no se aburre navegando solo, no sabe de qué se trata.
¡Bravo capitana! Hay muchos puertos por recorrer


