Lamento tu accidente y te agradezco mucho tu relato.
Más de un problema/imprudencia he vivido por culpa de la afición pesquera de mi marido.
La hemoción de la captura ( la verdad es que no son muchas,


)le ha hecho ponerse en peligro mas de una vez.
Siempre pensaré en tu dedo cada vez que le vea con las canyas.