Re: mi primra guardia y algunas otos
Hola Silvia,
Realmente me ha impresionado lo que has escrito, lo bien que has traducido las sensaciones que se tiene cuando la realidad de la navegación no se corresponde a lo que se lee, se cuenta o se sueña.
La extrema pereza de quitarse el traje, esta pesada armadura... dormir esperando que nadie vendrá a sacudirte para subir allí en el frío y la negrura de la noche. Frío, viento y sueño. Mucho sueño. La pereza que da todo: comer, moverse, ir al lavabo, lavarse los dientes o peinarse. El camarote hecho un cisco, las tazas sin limpiar en el fregadero.
Me ha sonado todo muy real.
Tomátelo como un tributo que le pagas a la mar para poder disfrutarla luego. Ella no se rinde a la primera, pero luego sí. Parece mentira, pero te vas acostumbrando. También se calmará el maldito viento. Y disfrutarás un montón. Muchos ánimos, chiquilla.
Un abrazo muy fuerte,
Carol.
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