"Toma un cómodo sillón, ponlo a la puerta de tu casa, siéntate, ármate de paciencia y acabarás viendo pasar por delante tuya el cadaver de tu enemigo".
Pues bien, amigo Gitta, si te vas, le das ese placer a algunos.
No entro más en el fondo de los motivos que te empujan a dejarnos, pero sabes que te comprendo y que será triste que llevas esta decisión adelante.
Por los ratos compartidos acogiendo a muchos de los que nos leen.