Bueno, espero que le hayas dado recuerdos de mis partes a mi querida Ellen

Me dejó el corazón destrozado. Desde entonces, no consigo conciliar el sueño...
¿Y si la traemos para que no dé una charla de sus vueltas al mundo? Seguro que entonces necesitamos el Palacio de Congresos de Barcelona.
Un saludo.