Yo creo que no deja de ser normal lo que ocurre. Hay muchísimo nivel y todo el mundo va a saco. Eso en cuanto a la resistencia de materiales y al hecho de que los barcos son regata total y la propia regata es extrema

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Luego está también lo de "tropezar" con ofnis, que cada vez parece ser más habitual y por ello preocupante, por lo que tiene de "suciedad" en el mar.
En cuanto a la regata y su "espíritu", lo único realmente preocupante es lo de Eliès porque introduce el factor del accidente humano en un lugar difícil de socorrerlo. Pero también podemos pensar que es algo que siempre puede suceder y sin embargo apenas sucede. Juega mucho la suerte, sin duda, pero también creo que habla muy bien de ellos como navegantes.
De hecho, a mí me encanta echar un vistazo cada día a ver por dónde andan los retirados y qué hacen. Peyron navega sin palo mucho más rápido que yo con todo el trapo y el motor puesto

y ahora mismo está bajando al sureste, supongo que a coger más viento. También me interesa mucho saber qué hará Wavre, ahora que navega de nuevo. El que parece más tocado -Yann Eliès aparte, naturalmente- es Golding, que sí va tan despacio como uno se imagina un barco desarbolado.
En fin, para mí las roturas y averías forman parte del juego, asumido por todos. El que gane habrá vencido sobre todo eso. Los propios navegantes de este nivel suelen bromear con aquella frase de que "para llegar primero, primero hay que llegar".
Bueno, y luego está, y merece letras mayúsculas, lo de la solidaridad de ayudarse unos a otros, como ahora está haciendo Guillemot, pensando antes en su rival y amigo que en su propia posición en la regata. Eso no tiene palabras
Una ronda por ellos
y por la Vendée
