Al hilo de lo ocurrido en estos días, me gustaría hacer una reflexión... a mucha gente que no conoce este deporte, le parece una locura hacer lo que hacen estos regatistas.
Pues yo creo que nada más lejos de ello, sino más bien todo lo contrario, estamos hablando de grandes navegantes en una competición totalmente monitorizada y con unas medidas de seguridad extraordnarias y una solidaridad entre ellos que impresiona.
Como muestra de lo anterior baste decir lo siguiente:
* Todos los que han roto, están navegando hacia puerto por sus propios medios, en un alarde de pericia marinera digno de admirar.
* En el caso de Stamm, que embarrancó, todos hemos visto las imágenes del abandono de la embarcación... había un grupo de rescate.
* En el caso de Yann (qué faena), no quiero ni imaginarme el dolor que estará pasando ni lo que estará sintiendo... pero al menos dos participantes y competidores suyos han salido disparados a prestarle apoyo, abandonando la competición al menos temporalmente, y se ha montado una operación de rescate que estará completada en breve.
* Por supuesto, pueden ocurrir desgracias... pero que yo sepa, en actividades como el montañismo, parapente, etc... se producen muchas más desgracias personales y nadie habla de locuras, sino de lo bellas que son las sensaciones que esos deportes producen.
En resumen, riesgo? Sí, pero el justo.


