Siempre he tenido y he criado Huskies, que es como decir, un perro totalmente negado para la mar: habría de estar pulsando siempre el DOB.
Hace seis años pillé a Bembo (un pastor egipcio) porque la idea de tener perro a bordo me gusta. Pero ese aún es peor: le tiene tal terror pánico a la mar que va ganando peso según te acercas al muelle, hasta quedar totalmente atornillado al pantalán. Y es que a Bembo podría amarrarse un barco pequeño con total tranquilidad: es un noray.
Pero eso sí: interpreta a J.S. Bach como los ángeles. Una cosa por la otra, ya ves