Cada cierto tiempo suele ser interesante echarle un ojo al palo, ¡eso si!, existe una forma muuuucho más sencilla de hacerlo, basta con tumbarse boca arriba en la proa con la cabeza próxima al palo y mirar para arriba. Os animo a probarlo y a mirarlo con cierta regularidad, seguro que más de uno encuentra una sorpresita no muy agradable
Potolito
