Al final acabarás como muchos de nosotros, con un taller a bordo, y el coche con lo que no cabe, aunque si te contaré algo que hice y que me dió buen resultado.
Busqué una caja para herramientas vacía. Según he ido sufriendo ataques del Dr. Murphy y/o he instalado alguna cosa, la herramienta que he ido necesitando, ha ido a parar a esa nueva caja. Después de un año aproximadamente, esta caja contiene sólo
lo que realmente uso , y es mucho más pequeña que las -todo no cabía en una- de antes. Supongo que cada cual necesitará su propio equipo de supervivencia en función del tipo de barco, por lo que no es algo universal a mi entender, pero en mi caso, la idea ha funcionado.
El resto de herramientas, no están siempre a bordo ahora, salvo cuando toca hacer algún trabajillo de más importancia, y la verdad es que es muchísimo peso el que he quitado.
Eso si, tan importante como el inventario de herramientas, es el de repuestos y firulillos variados, que siempre son necesarios, bien para ti o para algún vecino de pantalán que precise de tu ayuda.
Bridas, conectores, cinta americana, de caucho autovulcanizable, de teflón, de carrocero, adhesiva a dos caras, de velcro 3M dual-lock, sprays variados (Centauro

, pinturilla del motor, ...), masilla epoxi, adhesivos para todo, selladores en el frigo, conectores, tornillería y herrajes, fusibles, terminales, fichas, lámparas repuesto, surtidillo de cables 'pa to', kit reparación del chinchorro, correa alternador, rodete bomba, surtidillo de manguitos y tubos diámetros aceduados, espiches, tubo de combustible con cebador manual que llegue al tanque de reserva para alimentar el motor en caso de problemas, antena VHF de emergencia, ... lo dicho, al final siempre falta sitio
Salu2. Carmelo ( O L A J E )
