¡Bona nit!
Una cosa es un crucerista de recreo, que está de vacaciones y otra muy distinta un mercante. A mi sí me parece correcto que ellos cobren. Están ahí trabajando y el rescate les supone costes. Y no es justo que tengan que dedicarse siempre a hacer de rescatadores de unos "chalados" que estamos allí por mero gusto, y encima asumir los costes. Yo creo que lo que tenemos que aprender es a tener un seguro que nos cubra esos riesgos.
Pero, para mi, la moraleja de la historia es que cuidado con embarcar a alguien que se marée para un trayecto largo. Parece que ese tópico de que al segundo o tercer día se le pasa a todo el mundo no es tan generalizable.
Muy interesante la historia. Gracias Miah.
