En mi opinión, a 500 metros de la bocana, en un lateral, no estorbas maniobra ninguna, recordemos que la especial protección la gozan las maniobras de salida.
Por la eslora, no tienes obligación, por la regla 23, de enarbolar (nunca mejor dicho

, bola ninguna)
A mi juicio, a quien se le va la bola es al patrón del velero, que además de carecer de sentido común ( el menos común de los sentidos), pone en riesgo vuestra integridad, al no maniobrar con la distancia de seguridad que está obligado a observar, por mucho que navegue a vela. Asumo que el relato se ajusta a los hechos, por consiguiente, con consciencia y voluntad, parece demorar en exceso la maniobra, "el Pájaro", en cuestión.
Un día el mar hace recapacitar...solo esperar.
Nota: El "privilegio de paso" que la norma regula par los buques de propulsión a vela, según su objetivo y finalidad, es facilitar una maniobra frecuentemente más compleja, no es carta blanca para su abuso. Todo ello salvo mejor opinión.