Saludos y

citas que no falten. En el 2001 cruzamos el Atlántico a dos sin piloto, ni radar, sin cafetera....total, los ejercicios espirituales de S. Ignacio de Loyola.

Desde Canarias a Martinica 28 dias y 20 horas(5 días de calma chicha frente a C.Verde sin tocar tierra) A lo que vamos

Hacíamos guardias de tres horas al timón. Las tres restantes para cocinar pan y comidas, preparar lo pescado, navegación etc.....y DORMIR pensando que en cualquier momento iva a ser requerido en cubierta.

Sin la práctica de la relajación(técnicas de respiración) no se como hubiera acabado la aventura. Solo decir que las últimas noches mi mundo era la lucecita del compás, incapaz de ver nada mas allá. Mas de una vez sorprendí al compañero(notas que algo no va bien) dormido dejando el barco al pairo y luego no entendía como habíamos derivado tanto el rumbo.

Una anecdota para concluir y perdón por el tostón. Empatizo con Es3. Una de esas noches en las que estaba cuajado al timón, sin motivo aparente rectifiqué de forma tan brusca que el compañero saltó a la bañera hecho un basilisco. Por Eb un contenedor semi-sumergido a la deriva.

¿Sexto sentido? ¿Angel guardián?¿Neptuno?