Hola a tod@s y copas abundantes para los mism@s.
Bohemia, me parece que estás un poco "verde" -mejor dicho, un poco "pez"-, en el tema de la actividad naútica en las aguas interiores (para los "peces verdes", denominados pantanos).
Navegar en un circuito cerrado -no hay que negarlo-, es algo frustante si lo comparas con la amplitud del mar. Pero lo que hay es lo que hay, y cómo dice el refrán "Mejor marmitón que mirar desde fuera".
No obstante, hay una actividad naútica muy variada según las zonas, predominando cómo es lógico, la vela ligera. Los cruceros habitualmente no superan los 7 u 8 metros; la normativa de las Confederaciones lo limita a los 7,5 mts, y la verdad, no es necesario mayores esloras.
¿Los medios de apoyo en tiera?, bueno, haylos en algunos clubs (gruas, pantalanes, etc), y en otros con una miserable rampa vas que chutas. Eso sí, sacarte el dinero en todos los sitios y cómo auténticos piratas sin importarles sí el agua es dulce o salada. Vamos, como en todo sitio donde hay barcos.
Navegar se navega, se hacen regatas y la gente nos divertimos con los barcos en medio de la estepa.
Pero no por eso creas que es cómo navegar dando vueltas cómo un barco teledirigido, hay momentos en que las cosas se "ponen" feas, ya que la cercanía de las montañas hace que las tormentas se te vengan encima en un momento y los valles "encañonen" unas ráfagas que ni te imaginarías encontrarlas en un "charquito".

Y no me preguntes por la temperatura del agua. Viene de deshielo. y está fría, fría de narices; incluso en el verano.
Cómo verás todo es muy divertido sí lo comparamos con la navegación en la costa, y hasta tenemos "mareas" que superan los 15 ó 20 metros, que cómo te descuides te dejan el barco en la tierra del fondo del pantano. Es questión de lo intensa que sea la sequía.
También somos navegantes de altura; y nunca mejor dicho.
Lo hacemos por encima de los 500 mts. sobre el nivel del mar. En mi caso concreto, a 870 y con vistas al Escorial, lo que frecuentemente me hace pensar la cara que pondría Felipe II, sí se asomase a la ventana, y viese navegar barcos por los secarrales serranos.
Pero a pesar de todo, te hablo desde el Infierno, tenemos todos los años hasta un Salón Naútico que nos da ánimos y nos pone los dientes muy largos, larguísimos. Por algo será.
Saludos, y más copas para tod@s.

