He estado atracado en gasolinera de nuestra costa (permitid no señalar), y he pagado como un amarre.
Pero en muchos puertos me han permitido, gratis, amarrar en la gasolinera para descansar unas horas.
Sin embargo en uno, Torrevieja, me negaron hasta repostar, estando en tránsito y a pocas horas para que cerraran las gasolineras próximas. Ya fue comentado por aquí en su día, hará un par de años. Navegaba de Marbella a Barcelona con otros cofrades.
La vida del navegante es solitario. Y es que la vida es eso, un tránsito.
