El sueño es dificil de controlar en cualquier situación, sobretodo en el mar.
Mi experiencia, que coincide plenamente con todo lo leido es que programar las horas de sueño es dificil, el cuerpo es el que dicta cuando y cuanto debe dormir, si nos empeñamos en comprobar su resistencia.
Lo más normal es que la primera noche la pasemos en vela y al día siguiente nos durmamos, mientras navegamos en la caña a ratitos. Si se nos ocurre irnos a la cama, nos despertaremos cuando el cuerpo diga basta, o cuando alguna alarma suene, que normalmente suenan cuando no deben y no cuando lo tienen que hacer.
En condiciones de mar dura no hay nadie que duerma más de 15 minutos y lo que debemos hacer es rezar para que no dure mucho, de otra forma, terminas agotado, sin fuerzas, desatendiendo tareas y obligaciones y maldiciendo a quien se le ha ocurrido la idea de zarpar.
Normalmente se intenta descanasr durante el día lo suficiente como para afrontar la noche en la caña, eso si, dando unas cabezaditas.
Yo después de mucho padecer, no hago más travesias en solitario.